Dialéctica

La dialéctica es la teoría que reúne las características adecuadas que debe contener una comunicación para realizarse de forma eficiente. Sirve para estructurar los razonamientos y argumentos y ponerlos en escena a través de la palabra, ya sea oral o escrita. Asimismo es el nombre que recibe el conjunto de ideas y argumentos representativos en un discurso o una discusión, y la forma en la que se ordenan para ser claros y conseguir en los oyentes los efectos deseados.

En sus orígenes el término se encuentra vinculado a una palabra griega que hace referencia al arte del diálogo; sin embargo, con el correr del tiempo ha ido adquiriendo otras acepciones y aunque todas ellas pueden acercarse en algunos puntos, cada una tiene su propio significado.

La dialéctica en la filosofía

Si pensamos en lo que la dialéctica implicaba para los griegos podemos centrarnos en la idea que de ella tenía Aristóteles. En él la connotación de la dialéctica es la habilidad para argumentar o exponer una idea, aunque lo que se diga no pueda fundamentarse con hechos fehacientes.

Para el gran pensador griego era sumamente importante la forma en la que se estructuraba una frase más que su contenido. Esto significa que una frase compuesta de una forma muy estética podría ser bella aunque no portara un mensaje. Con el correr de los años esta idea de la dialéctica se vinculó con el concepto de retórica, aunque es importante tener presente que son dos cosas diferentes.

En el siglo XVIII la dialéctica adoptaría un nuevo significado que se extendería hasta la noción que hoy se tiene de ella. Fue Hegel uno de los principales pensadores en exponerla. Para él era en sí misma un método de conocimiento que se lleva a cabo a través de la confrontación de dos objetos-ideas contrarios para entender el origen y significado de cada uno. Se trata de un procedimiento que sirve para reforzar la idea de la verdad. Para Hegel existe una única realidad (verdad) y a través de la dialéctica se puede entender y acceder a ella.

Marx seguiría en esa línea aunque agrega matices al concepto. Fundará así lo que conocemos como el Materialismo Dialéctico en el que argumenta que la materia es la esencia de la realidad (si hablamos de una realidad concreta, lo será en los objetos que formen parte de ella; si hablamos de una realidad abstracta, serán los pensamientos). Este nuevo significado del concepto constituye la base del marxismo, que se opone al idealismo filosófico, y que se apoya en los resultados para analizar el mundo.

La base del comunismo se apoya en la obra de Hegel, “Ciencia de la Lógica” en la que podemos entender la estructura del Materialismo Dialéctico. La idea fundamental que se desprende de esta idea es que lo importante de la realidad no es lo estático sino el movimiento. Ligado a esto reside la idea de que para que se dé un cambio social relevante es importante un movimiento brusco e inesperado de los integrantes de la sociedad.