Actitud

La palabra actitud hace referencia a una postura que puede tomar un ser humano frente a ciertas situaciones. Para el ámbito de la psicología, el término actitud es la conducta que presenta una persona frente a diferentes experiencias de la vida cotidiana. Estas actitudes hacen posible que el individuo potencie o disminuya su carácter frente a otros.

El término actitud proviene del latín actitudo, cuyo significado es la expresión de un estado de ánimo. La actitud no solo tiene que ver con la forma de hablar de una persona, sino también que incluye la postura de la misma. La forma en la que se paran y se manejan en ciertas situaciones pueden demostrar una buena actitud, una mala o simplemente expresar lo que se está sintiendo en el momento.

La actitud se hace presente en las personas y en los animales por igual. Por ejemplo, acercarse a un animal salvaje de manera amenazante puede resultar en una actitud de desconfianza y hasta de ataque por parte del primero. Lo mismo sucede con una mascota doméstica, su actitud cariñosa hará juego con el amor que las personas le demuestren.

actitudLa postura de una persona tiene mucho que ver con la actitud que se quiere demostrar.

Las actitudes de una persona pueden ser buenas o malas. Por ejemplo, en un aula los alumnos pueden portarse mal y no tener una buena actitud frente a la autoridad de la maestra. En esta misma línea, si un alumno es molestado por otro, este último posee una mala actitud y comportamiento. Estas dos palabras a veces pueden venir relacionadas.

La actitud tiene un origen mental, es decir, empieza frente a un pensamiento o emoción de un sujeto. Estos sentimientos surgen a partir de las actitudes de las otras personas. Es decir que, si una persona tiene una actitud hostil la respuesta será la misma.

Las actitudes son una forma de responder al medio que lo rodea. Es una manera de adaptarse a las situaciones en las que se ve envuelto en la cotidianidad. Quien se encarga de estudiar este tipo de actitudes es la psicología social. Su objetivo es estudiarlas de manera tal que puedan predecir cual será su conducta de respuesta.

Pueden existir, entre tantas otras, dos tipos de actitudes que surgen a raíz de una situación. Por un lado, la actitud defensiva que es aquella que toma una persona para enfrentar a, por ejemplo, las acusaciones de una persona. Por otro lado, existe la actitud adaptativa que sirve, justamente, para adaptarse a las situaciones y generar el menor caos posible y las menos consecuencias posibles.

Otros tipos de actitud

A parte de la defensiva y la adaptativa, existen otros tipos: la desinteresada, la manipuladora y la interesada. Esta última se trata de la posición que toma una persona frente a una necesidad y la búsqueda de ayuda como consecuencia. Por otro lado, la actitud desinteresada es aquella que necesita de un otro individuo no para obtener algo, si no como ayuda en relación a un beneficio propio.

La actitud manipuladora, por último, es la que toma un individuo para obtener un beneficio que lo satisfaga. La otra persona se presenta como un medio para un fin.