Figuras retóricas

Con el nombre de figuras retóricas se conocen aquellas estructuras o mecanismos que se utilizan en comunicación para alterar el significado de las palabras aportándole al mensaje un estilo en particular. Pueden ser denominadas también figuras literarias y aunque no todas son muy corrientes, existen en total más 250. A continuación veremos las más importantes y sus usos más comunes.

El uso de las figuras retóricas al escribir está estrechamente vinculado al deseo de captar la atención del interlocutor al otorgar un giro a la comunicación, dando ciertas muestras de originalidad y suspicacia que provoquen atracción y devengan en una comunicación más rica. Son sumamente comunes en el lenguaje literario, aunque también podemos encontrarlas en textos de la prensa o en propagandas y lenguaje político.

Figuras retóricas

Clasificación de las figuras retóricas

Existen muchas formas de clasificar las figuras retóricas, la más común es tomando en cuenta su función dentro del mensaje. Así contamos con diferentes tipos de figuras literarias, tales como: fonéticas, de acumulación, de significación, de posición, de ficción, lógicas, dialógicas y figuras estilísticas.

  • Las figuras fonéticas, también llamadas de repetición, sirven para modificar una frase y generar una cierta musicalidad en ella. Una de las más conocidas es la aliteración.
  • Las figuras de acumulación sirven para generar un determinado efecto al caer en ciertas redundancias que permiten enfatizar ciertos aspectos del mensaje. El epíteto (que consiste en el uso de suscesivos adjetivos innecesarios) es una de las figuras retóricas de acumulación.
  • Las figuras de significación sirven para relacionar conceptos teniendo en cuenta su significado. Entre las más conocidas se encuentra la metáfora (establece semejanza entre dos conceptos) y la metonimia (otorga a una idea el nombre de otra). Otras figuras de significación son la hipérbole, el símil o el oxímoron.
  • Las figuras retóricas de posición sirven para alterar el orden de una oración, dotándola así de un determinado estilo. Entre ellas las más comunes son el hipérbaton y el retruécano.
  • Las figuras retóricas lógicas son aquellas que se valen de una determinada estructura lógica que se repite y permite establecer una sentencia que se corresponda con un estilo. La paradoja y la antítesis, son las más populares.

Es importante señalar antes de terminar que las figuras retóricas no son exclusivas del lenguaje escrito, las utilizamos también en el habla coloquial, pero como las tenemos tan incorporadas a nuestro lenguaje ni siquiera somos conscientes de ello.

En la frase “¡Te lo dije mil veces, Laura!”, estamos haciendo uso de una figura retórica que recibe el nombre de hipérbole y que sirve para exagerar las cosas (claramente, no hemos contado la cantidad de veces que se lo hemos dicho, intentamos expresar que han sido demasiadas y que por esa razón Laura debería recordarlo).

Como éste existen muchísimos más ejemplos de frases que utilizamos con cierta asiduidad y que se forman partiendo de una estructura que apela a las figuras retóricas para ser más estilística o literaria o, mejor aún, para demostrar una cierta ocurrencia.

Sinónimos de figuras retóricas

dialéctica, figuras literarias, recursos poéticos

Antónimos de figuras retóricas

rusticidad léxica