ISO 9000

ISO 9000 es un conjunto de normas de control y de gestión de calidad que fueron establecidas por la Organización Internacional de Normalización ( ISO por sus siglas en inglés). Dichas normas se pueden aplicar en cualquier actividad siempre y cuando esté orientada a la producción de todo tipo de servicios y también de bienes tanto en el plano nacional como en el internacional.

La propuesta de las normas ISO 9000 es crear regulaciones de tipo estándar en lo que se refiere a la seguridad. Esto significa que se aplicarán una serie de reglas que se centrarán en la calidad y en su administración de manera continua que se aplicarán a todo tipo de organizaciones sin importar de qué tipo se trate siempre y cuando se trate de empresas que, como dijimos más arriba, se dediquen a la producción de servicios y de bienes.

Las normas ISO 9000 establecen en detalle cómo debe trabajar una empresa y cuáles son los estándares que debe manejar para brindar la más alta calidad a toda su producción. También indica cuáles son los plazos de distribución del producto y los niveles que debe ofrecer el servicio.

ISO 9000Las empresas deben adaptarse a las normas ISO 9000.

¿Qué propone la norma ISO 9000?

Las normas ISO 9000 son necesarias para el normal funcionamiento de cualquier empresa.

Cuándo surgió esta norma

El origen de la norma ISO 9000 se remonta al año 1987 aunque alcanzó su máximo protagonismo durante los años 90. Es importante destacar que durante dicha década se revisaron las propuestas iniciales porque no satisfacían a las empresas que ofrecían sus bienes y servicios. Es por esta razón que se procedió a su reforma para que puedan ser adaptadas para cualquier tipo de emprendimiento.

Quiénes son los encargados de poner en práctica las normas ISO 9000

La certificación de la empresa está a cargo de auditores que son los responsables de emitir un certificado que acredita que las normas ISO 9000 funcionan de manera correcta en la empresa. Además, estos organismos también son controlados por otros que se encargan de controlar y regular sus tareas. Para evitar esto y poder acreditar que los productos se rigen bajo estas normas, es importante contar con la asesoría de expertos en la materia. Esta certificación deberá ser realizada de manera anual, pues puede ser que la normativa sufra modificaciones o que esto ocurra con los bienes y servicios que se comercializan.

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